EL « CALIFATO VIRTUAL » ISLÁMICO CRECE EN EUROPA

GAZA Y CISJORDANIA CONDENADAS A LA MUERTE Y LA ANEXIÓN ISRAELÍ
marzo 23, 2026

En nuestro artículo «La identidad europea en liza: el avance del islam y el renacimiento de la civilización cristiana», abordamos el plan islámico para conquistar Europa silenciosamente por las migraciones y la demografía. En el que hoy publicamos examinamos su estrategia de adoctrinamiento de las generaciones jóvenes a través del universo digital llevado a cabo por el ISIS.

Un estudio reciente del prestigioso instituto de investigación especializado en políticas antiterroristas, el ICCT (Centro Internacional para la Lucha contra el Terrorismo), con sede en La Haya, expone dicha estrategia y muestra cómo el extremismo islámico ha incorporado los lenguajes de las nuevas generaciones: videojuegos, TikTok, memes, música, estética, chats cifrados y la ironía de las redes sociales. Actualmente el radicalismo se presenta en forma de contenido aparentemente inofensivo, camuflado en el universo digital frecuentado por los adolescentes europeos. Según el informe, «Ingeniería del Califato Virtual: la explotación de la cultura de la Generación Z por parte del Estado Islámico», de los analistas Saif Tahir y Amira Jadoon, los grupos afines al ISIS (o Estado Islámico, organización terrorista yihadista, cuyo objetivo es establecer un «califato», un estado bajo una ley islámica estricta o sharía, a nivel global), utilizan plataformas cómo TikTok, Roblox, Minecraft y Discord para crear entornos de adoctrinamiento gradual. Adolescentes y hasta niños muy pequeños, de hasta 8 y 9 años, son atraídos mediante dinámicas de pertenencia y rebeldía. La propaganda ya no se limita a la religión, sino que incluye también la masculinidad, la exclusión social, el odio a Occidente y la búsqueda de sentido.

La escritora y política Italiana de origen magrebí Souad Sbai, ha puesto de manifiesto tras un reciente atentado islamista en Módena, la fragilidad de la cultura occidental, el error de considerar el terrorismo únicamente como un fenómeno militar y la incapacidad de responder al proceso de radicalización y reclutamiento orquestado por el ISIS, que utiliza todas las herramientas más comunes entre los jóvenes, desde las redes sociales hasta los videojuegos. 

En su artículo, «El error de Occidente, ciego ante el crecimiento de un califato virtual», Sbai señala que Occidente comete un error fatal al seguir considerando el terrorismo islamista como un fenómeno estrictamente militar, mientras que el yihadismo ha evolucionado hacia una amenaza cultural, digital y basada en la identidad. El autodenominado Estado Islámico ya no necesita conquistar territorios; basta con que ocupe las pantallas de nuestros hijos.

Esa es la contundente denuncia contenida en el estudio del ICCT, que describe el surgimiento de un auténtico «califato virtual» hecho a medida de la Generación Z. Ya no nos enfrentamos a la propaganda burda de vídeos del desierto. Hoy, el radicalismo se presenta en forma de contenido inofensivo, camuflado en el universo digital frecuentado por los adolescentes europeos. Cuando un joven europeo crece sin raíces sólidas, inmerso en una comunidad que delega la educación en algoritmos, se vuelve vulnerable a cualquier discurso radical. El fundamentalismo ofrece respuestas, una respuesta simple, totalizadora y agresiva, que enfrenta una identidad absoluta con una sociedad que considera decadente.

Manifestación en Alemania, “El Califato es la solución”

La Generación Z, la primera en alcanzar la mayoría de edad con las redes sociales y los teléfonos inteligentes como constantes, navega por los espacios en línea como extensiones de su mundo social, donde la identidad, la comunidad y el significado se construyen a través de algoritmos, la estética y el contenido viral. Por ello, el ISIS se ha integrado en entornos en línea —desde plataformas de videojuegos y redes sociales hasta la cultura de los memes y las tendencias musicales— creando un califato virtual que opera mediante la amplificación algorítmica y la imitación cultural. Esta transformación digital refleja una adaptación más amplia en la que la propia cultura juvenil se convierte en un vehículo para el reclutamiento y la difusión ideológica.

El estudio del ICCT examina cómo los entornos digitales vinculados al Estado Islámico han construido el califato virtual dirigido a los jóvenes a través de tres mecanismos: infraestructura digital (plataformas de videojuegos y canales multiplataforma), construcción de la identidad (narrativas de género y señalización performativa) y la instrumentalización de la cultura popular (música, estética y memes). Esta adaptación ha ampliado la brecha de aceleración, pues la rápida innovación digital supera las respuestas estatales: desde los juegos de rol hasta la cultura de memes, las narrativas extremistas están integradas en las estructuras mismas de formación de la identidad en línea de la Generación Z.

¿Cómo combatir el fundamentalismo? Souad Sbai, denuncia que durante años, ha defendido que «no puede combatirse el fundamentalismo con un multiculturalismo engañoso ni con el relativismo cultural». Hemos permitido, dice, «que generaciones enteras crezcan en un vacío existencial, mientras que predicadores radicales, personas con influencias pseudorreligiosas y redes digitales capaces de manipular a los más vulnerables han surgido en la periferia. (…)

Hoy pagamos las consecuencias de esa ceguera política. El caso de Módena es una llamada de atención que nadie puede ignorar. Salim El Koudri, ciudadano italiano de origen marroquí, atropelló a varios peatones en el centro de la ciudad, hiriendo gravemente a varias personas. Las investigaciones apuntan a sufrimiento psicológico y marginación, pero también se han descubierto mensajes de odio contra los cristianos y un profundo resentimiento por la identidad».

El estudio del ICCT contiene conclusiones y hace recomendaciones para afrontar el desafío islamista.  La estructura descentralizada de la red de redes del Estado Islámico demuestra ser resistente a las operaciones selectivas realizadas por las fuerzas del orden, ya que las subcomunidades se reconstituyen rápidamente en plataformas alternativas mediante un sistema coordinado de cambio de plataforma que supera sistemáticamente los esfuerzos de los estados.

Proteger a los jóvenes usuarios en el universo digital es un desafío al que hay que dar respuesta. Pero en el estudio del ICCT se obvia el problema de fondo de la vulnerabilidad de los jóvenes europeos, como bien señala Souad Sbai, el vacío existencial en las sociedades occidentales. Unas sociedades inmersas en un proceso marxista de deconstrucción de los valores y principios de raíz cristiana que cimentaron la Civilización Occidental, un proceso que incluye primordialmente la destrucción de la antropología humana. Este es el entorno de la juventud europea.

Un reciente informe, titulado The Quiet Revival (El renacimiento silencioso) sobre la práctica del cristianismo en Reino Unido revela que el número de cristianos, especialmente católicos, aumenta, impulsado principalmente por la Generación Z. Si la tendencia se mantiene, los católicos podrían superar pronto a los anglicanos por primera vez desde que el rey Enrique VIII fundó la iglesia anglicana en el siglo XVI. El informe, una investigación de YouGov encargada por la Sociedad Bíblica, se centra en la práctica real de los fieles de las confesiones cristianas. Describe el fenómeno del crecimiento de esta práctica como un «renacimiento silencioso» que contradice la narrativa de que el cristianismo está muriendo en la cultura actual. Y el crecimiento religioso lo protagoniza una población joven y católica. Los jóvenes católicos practicantes ya duplican a los anglicanos. Sobre las causas del crecimiento religioso, el coautor de The Quiet Revival, el Dr. Rob Barward-Symmons, señala «la búsqueda de las personas del sentido de la vida» en un mundo difícil, marcado por una creciente fragmentación social y una crisis de salud mental, especialmente entre los jóvenes, en el que la Iglesia aparece como un lugar donde encontrar significado, pertenencia, consuelo y comunidad.

También en Francia hay un movimiento similar, que se pone de manifiesto en varios ámbitos. En primer lugar, las cifras de los bautismos de Pascua, Francia vivió una Pascua histórica en el presente año 2026, con un récord de 21.386 adultos y adolescentes bautizados en la Vigilia Pascual. Esta cifra supone un incremento del 20% interanual, marcando una tendencia donde las conversiones se han multiplicado por más de tres en la última década. El perfil predominante de los nuevos catecúmenos está compuesto por jóvenes de entre 18 y 25 años. La mayoría de ellos no proviene de una tradición religiosa familiar y se acercan a la fe por búsquedas espirituales profundas. El gran aumento de bautismos de adolescentes y adultos se produce en un panorama dramático del catolicismo en Francia, pero en el que la cifra de bautizados de los últimos años indica una dinámica espiritual que tiende a afirmarse. Sobre las causas, los observadores contemplan los interrogantes que plantea la realidad social de Francia, incluido el avance del islam político ¿Se trata de un efecto bumerán de la descristianización del país, que anima a los jóvenes adultos en su búsqueda de identidad y a redescubrir sus raíces? La comunidad islámica está imponiendo sus costumbres: en la escuela, la administración, los servicios públicos, y en aras del multiculturalismo se retiran crucifijos, se oculta la Navidad, se eliminan referencias cristianas… y se protege y promueve el velo, el Ramadán y la construcción de mezquitas. En todo caso, lo relevante es que los nuevos bautizados de la Pascua de 2026 recogen la antorcha de la fe que sus padres no les transmitieron, y se espera de ellos que muestren lo pertinentes que son las respuestas que un catolicismo fiel a sus tradiciones puede aportar a una Francia, devastada por las ideologías y huérfana de fe y de auténticos valores. Este movimiento tan importante muestra una tendencia contraria a las que en las últimas décadas han expresado la decadencia del catolicismo y la identidad en Francia.

Y hay otros hechos en esa línea, con gran protagonismo también de la juventud, como la peregrinación anual de Pentecostés a Chartres que en este año 2026 reunió a más de 20.000 personas, la gran mayoría jóvenes, o la restauración de cruces en el territorio que realiza la asociación ‘SOS Calvaires’. La Peregrinación de Nuestra Señora de la Cristiandad, o ‘Peregrinación de Chartres’, romería entre Paris y Chartres que dura tres días y tiene lugar cada año durante el fin de semana de Pentecostés, fundada en 1983, reúne a miles de peregrinos, y en la presente XLIV Edición he tenido una participación récord. El crecimiento constante de peregrinos en la última década refleja, según los organizadores, una «sed de trascendencia», y contribuye al mantenimiento de la Fe en Europa, pues la peregrinación es ya todo un evento internacional y muchos de los peregrinos, unos 2.000 en 2026, han llegado de diversos países, como Alemania, Austria, Suiza, EE.UU. entre otros. Esta peregrinación ha sido el modelo para otras en América y Europa: España, a Covadonga VI Edición; Portugal, a Fátima, II Edición; Italia, Roma-Subiaco, I Edición; Argentina, a Luján, XVII Edición.

La asociación ‘SOS Calvaires’ defiende «las raíces cristianas de la Nación» y tiene como objetivo salvar el principal símbolo de la Cristiandad, la Cruz de Cristo, restaurando todas las cruces que han sido derrumbadas o se han deteriorado por el paso del tiempo. Desde 2023, según sus datos, han restaurado 953 Calvarios. Integrada mayoritariamente por jóvenes y carpinteros, tiene 300 representaciones en todo el país y cuenta con 4.000 voluntarios. Su fin es mantener viva la llama de la Fe y la tradición católica en Francia. Los hechos expuestos, entre otros, expresan que el catolicismo está vivo en la cultura francesa y que se puede revertir la tendencia global, como está sucediendo en Reino Unido.

Los jóvenes católicos reavivan la Fe y restauran las cruces caídas de la Cristiandad en los caminos de Francia

En España la celebración de la Semana Santa con sus procesiones se convierte en una gran expresión de la tradición católica en las calles de todo el país: casi 29 millones de españoles asisten a ellas, según datos del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas), lo que convierte a esta gran movilización en un contexto de retroceso en la práctica religiosa en uno de los mayores fenómenos socioculturales del país. Las Cofradías y Hermandades contribuyen a mantener y transmitir la fe, la cultura y la identidad católica de España. Existen más de 5.300 Cofradías inscritas oficialmente en el país, muchas de ellas en pequeñas localidades. Más de un millón de cofrades forman parte de estas hermandades, que mantienen viva una herencia centenaria.

En suma, en la Europa actual estamos viendo la destrucción de la fe y la identidad en muchos países. Avanza la difusión del islam y la desintegración espiritual de las sociedades anteriormente cristianas, de la que es responsable la izquierda política e ideológica, con un denominador común: el rechazo del Cristianismo. Las fuerzas destructivas operan en las leyes y los programas políticos, en la disolución de la verdad objetiva, en las estrategias manipuladoras que modifican la sociedad y disuelven el orden cristiano de la libertad, y fomentan las migraciones que empujan el crecimiento del islam, mimado por la izquierda, para acabar con el cristianismo o más precisamente con la Iglesia Católica.

Sin embargo, el fin que buscan no es ineluctable, y en los defensores de la Civilización Cristiana de sus enemigos aumenta la consciencia del reto planteado: resistir culturalmente y espiritualmente al islam y al materialismo. Y en esta dirección hay rayos de esperanza que se manifiestan en los ámbitos de la fe, la política y la cultura. Son signos luminosos, pero por ahora nos encontramos en medio del drama.